Las polvorosas son unas delicadas galletas de textura arenosa, muy populares en América Latina. Se suelen servir en cumpleaños, bautizos, o en cualquier reunión con familiares o amigos.

Esta receta es la opción perfecta si tiene antojos de algo dulce. Además, es otra oportunidad ideal para involucrar a los niños en la cocina, y estamos seguros de que ellos disfrutarán de la elaboración más que usted. Si le provoca hornear algo rico para sus seres queridos, pero no quiere pasar mucho tiempo en la cocina, le contamos que estas polvorosas se hacen, y se hornean, en un abrir y cerrar de ojos.

Decidimos variar la versión original agregándoles un ingrediente diferente, avellanas, lo que hará que las polvorosas queden un poquito más crujientes. Además, el sabor tostado de este rico fruto, les dará ese toque tan diferente y especial al que difícilmente se podrá resistir.

Ingredientes:

1 taza de mantequilla sin sal, suavizada
1 cucharadita de extracto de vainilla o de avellanas
½ taza de azúcar glass o impalpable
2 ¼ tazas de harina
½ taza de avellanas tostadas, picadas
Una pizca de sal
Azúcar glass para cubrir y espolvorear las polvorosas

Comenzamos batiendo la mantequilla en un tazón grande, hasta que esté cremosa. Agregamos el resto de los ingredientes, de uno en uno, y seguimos batiendo hasta que todos se hayan combinado. Terminamos de amasar con las manos, formamos una bola con la masa, la cubrimos y la metemos al refrigerador por espacio de una hora.

Luego, hacemos bolitas de 3 centímetros de diámetro aproximadamente, y las colocamos en La Contessa, cuidando de que quede un espacio de unos 2 centímetros entre cada una. Le aconsejamos que ponga papel pergamino sobre la bandeja, ya que esto permitirá retirar las polvorosas más fácilmente cuando estén listas.

Pasamos la base de un vaso por harina, y con el mismo, presionamos suavemente cada bolita, para formar las polvorosas. La fina capa de harina ayudará a que el vaso no se pegue a la masa. Horneamos las galletas a 350°F (175°C) de 25 a 28 minutos, hasta que se vean ligeramente doradas.

Agregamos azúcar glass en un tazón pequeño, retiramos las polvorosas del horno, e inmediatamente las cubrimos por ambos lados con el azúcar, de modo que el calor permita que esta se adhiera bien a las galletas para que les quede una rica capita dulce y las dejamos enfriar encima de una rejilla, preferiblemente.

Una de las mejores cosas, será el aroma a galletas recién horneadas que impregnará todo su hogar. Le decimos por experiencia propia, que difícilmente podrá resistir la tentación de probarlas antes de que se hayan enfriado! 😉

Disfrútelas con una taza de café perfecta, y una vez más, ¡lúzcase con otra fácil y rica receta de nuestro RenaBlog!