Como si nada hemos llegado al mes de noviembre y en un abrir y cerrar de ojos las fiestas de fin de año estarán con nosotros.

En Estados Unidos comenzamos con la celebración del Día de Acción de gracias, que tal como su nombre lo dice, es el día en el que las familias se reúnen en torno a la mesa y disfrutan de un delicioso banquete para dar gracias.

En el banquete de “Thanksgiving” no puede faltar el invitado estelar: El pavo. En esta ocasión describiremos el proceso de principio a fin para obtener el mejor pavo horneado, perfectamente crujiente por fuera y muy jugoso por dentro.

Ingredientes para el pavo

Si en su país no se celebra el día de Acción de Gracias, ¡no importa! Puede encontrar cualquier pretexto para preparar el pavo. Puede servirlo como el plato principal en su cena de Navidad, para algún cumpleaños, o cualquier otra ocasión especial.

Cocinar un pavo puede parecer difícil para algunas personas. Además, puede ser que a otros no les guste el pavo porque piensan que la carne es muy seca o no tiene sabor. Déjenos decirle que esto no tiene que ser así, ya que siempre y cuando aprendamos las técnicas para cocinar el pavo y controlemos los tiempos de cocción, nuestro pavo saldrá perfecto.

Se preguntará ¿cómo logramos que nuestro pavo salga jugoso? La respuesta es dejar el pavo en salmuera la noche antes de hornearlo. Tal y como su nombre lo dice, la salmuera es una mezcla conformada principalmente de agua y sal la cual al sumergir el pavo, penetra en las proteínas de la carne suavizándola y atrapándo los jugos dentro del ave. Además del agua y sal, podemos agregar a nuestro líquido hierbas finas, azúcar, entre otros, para impregnar un poco de sabor a la carne. Para preparar la salmuera necesitamos lo siguiente:

8 tazas de caldo de pollo
16 tazas de agua fría
¾ taza de sal
¼ de taza de azúcar morena
2 cucharadas de pimienta en grano
Ramitas de tomillo

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Antes de preparar la salmuera, recuerde que debe descongelar el pavo con varios días de anticipación, dependiendo del tamaño del ave. La manera correcta de descongelar pavos u otras aves es dentro del refrigerador, de esta manera evitamos que crezca bacteria.

Para la salmuera, colocamos en el Utensilio de 6 Litros 4 tazas del caldo, sal, azúcar, pimienta y tomillo y llevamos a punto de ebullición. Luego retiramos del fuego y mezclamos con el resto del líquido para enfriarlo. Reservamos mientras dejamos enfriar por completo.

Cuando el pavo ya esté descongelado y la salmuera esté fría, colocamos el pavo dentro de una bolsa de plástico grande y resistente y añadimos la salmuera de manera que el líquido cubra toda el ave. Si no tiene una bolsa lo suficientemente grande para el pavo, también puede utilizar un recipiente grande. La idea es que el pavo esté completamente cubierto por el líquido. Meta nuevamente el pavo al refrigerador y déjelo reposar de 8 a 12 horas. Es importante que no lo deje más de 12 horas, ya que la carne se podría salar.

Cuando sea hora de cocinar el pavo y la salmuera haya cumplido su objetivo, escurra el pavo y lávelo con agua fría para retirar el exceso de sal y cualquier otro condimento que haya quedado pegado al ave. Luego, asegúrese de secarlo completamente con toallas de papel, ya que al secarlo ayudamos a que la piel del pavo se dore y quede crujiente mientras se hornea.

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Llegó la hora de cocinar nuestro pavo y lo haremos en una de las combinaciones de nuestro Juego Jumbo utilizando la Gran Cacerola como base y la King Cooker (12 L) como tapa para formar un horno holandés. Además necesitamos lo siguiente:

1 pavo de hasta 15 libras (7 kilos)
De 6 a 8 zanahorias
De 6 a 8 tallos de apio
2 cebollas
1 cabeza de ajo
Ramitas de tomillo
3 cucharadas de aceite de oliva o mantequilla
Sal y pimienta al gusto

Corte la zanahoria y el apio en cubos grandes. Corte la cebolla en cuartos. Coloque los vegetales y algunas ramitas de tomillo en la Gran Cacerola a modo de formar una “cama” para el pavo. Esto lo hacemos para elevar un poco el ave y al mismo tiempo evita que se pegue al fondo del utensilio y además nos da un delicioso caldo de pavo al final.

Luego echamos el aceite de oliva, la sal y pimienta sobre el pavo y le damos un masaje por todos lados hasta que quede completamente cubierto. Además colocamos algunos vegetales y hierbas dentro de la cavidad y el cuello del ave para que adquiera más sabor. Colocamos el pavo sobre la “cama” de vegetales con la pechuga hacia abajo.

Precaliente el horno a 350 grados (175 centígrados). Cubra la Gran Cacerola con la King Cooker y lleve al horno para que se cocine por 2 horas.

Después de dos horas, saque del horno y levante la tapa cuidadosamente. Dele vuelta al pavo a modo de que la pechuga ahora quede hacia arriba y seque nuevamente con toallas de papel. Con una brocha, unte nuevamente aceite de oliva sobre el pavo. Regrese el pavo al horno ya sin la tapa para que se dore completamente. Hornee por una hora más o hasta que la temperatura en un termómetro de carnes alcance 165 grados (85 grados centígrados).

El mejor pavo horneado

En ese momento nuestro suculento pavo estará casi listo, pero aún tenemos que ser pacientes. Debemos retirarlo de la Gran Cacerola y dejarlo reposar fuera del horno sobre una tabla de 20 a 30 minutos. Esto se hace con el objeto de que todos los jugos se redistribuyan dentro del pavo y no se pierdan a la hora de cortarlo.

Mientras espera que su pavo repose, con el caldo de pavo que quedó en la Gran Cacerola, puede preparar una salsa para acompañar el pavo o puede guardarlo y congelarlo por un par de meses.

Pavo

Después de esperar ese tiempo, corte el pavo, sírvalo y ¡disfrute!

¡Ahh! y algo más, después de cortar el pavo, ¡no tire los huesos! Pronto le daremos una idea de lo que puede hacer con ellos y le aseguramos que no se arrepentirá. Esté pendiente…

El mejor pavo horneado